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En la Argentina hay cerca de un millón de personas que carecen de documentación
Por Jorge Alvarez (*)
Colaboración
Indocumentados son personas que no fueron anotadas en el registro oficial al nacer, por ende carecen de una partida de nacimiento y de un DNI. Son invisibles para las estadísticas oficiales, pero viven su vida en la precariedad y la informalidad.
La posesión de un documento que certifique la identidad de una persona es una obligación legal para adultos y menores. En nuestro país, es producto de un trámite que se realiza en las oficinas del Registro Nacional de Personas existentes en cada localidad del país.
Esta certificación de identidad, ha de permitirle a cada individuo ser reconocido por el Estado y entonces adquirir una identidad que lo ha de acompañar a lo largo de su vida. El registro del nacimiento es la constancia oficial que da cuenta de la existencia de la persona a través del registro de su nombre, del de sus padres (datos filiatorios) y de su relación con el Estado (su nacionalidad).
Acceder a la educación, a un hospital público, acceder a un beneficio social, acceder a un empleo y gozar de los beneficios sociales de los trabajadores son
Cuando una persona nace, sus padres tienen hasta 40 días para anotarlo en el Registro Civil. Pasado ese tiempo, la inscripción está fuera del plazo legal.
derechos indiscutidos, pero solo pueden acceder aquellas personas que se encuentren registradas con su correspondiente partida de nacimiento y su documento.
Muchos de estos derechos no pueden cumplirse para miles de personas, por carecer de una constancia que acredite su Identidad
Cuando una persona nace, sus padres tienen hasta 40 días para anotarlo en el Registro Civil. Pasado ese tiempo, la inscripción está fuera del plazo legal y los padres deben realizar un pequeño trámite en la justicia de menores previo a la inscripción en el Registro Civil correspondiente. Cuando pasan más de 6 años, es un juez el único que puede autorizar la inscripción.
En la Provincia de Buenos Aires, según estimaciones del Ministerio de Salud en el año 2005, 18 de cada 100 madres no anotaron a sus hijos al nacer. No significa que todos sean luego Indocumentados, seguramente sus padres regularizarán esta situación en algún momento. Quienes no lo hacen engordan la lista de indocumentados.
Inscripción precaria
En la actualidad, las escuelas estatales de educación básica inscriben en forma precaria a niños indocumentados con el afán de garantizarles el derecho a la educación, sin posibilidad de entregarles el certificado final de estudios.
En los hospitales públicos la situación es similar. Se atienden urgencias y se realizan vacunaciones sin DNI, pero no pueden efectuar tratamientos prolongados, como los de VIH, ni intervenciones complejas, etc.
Tampoco votan ni pueden ser votados, no pueden participar en el sistema bancario, no pueden iniciar procesos judiciales, ni pueden acceder al sistema crediticio que le permita salir de la marginalidad laboral. Es probable que sus hijos también sean indocumentados.
Esta problemática que otrora era un fenómeno rural, hoy ataca principalmente a las personas de barrios pobres y distantes de los grandes centros urbanos, aunque también en las periferias de la ciudad de Buenos Aires, donde existen otros costos (de carácter cultural) que desalientan la documentación.
¿Las causas?
Las causas son variadas. El desconocimiento de cómo realizar el trámite, la falta de paciencia para entender el camino burocrático que deben afrontar y el miedo de los padres que temen ser sancionados por la Justicia por iniciar su trámite en forma tardía son las más comunes. Existe, además, una profunda falta de información respecto de los procedimientos por parte de los gabinetes escolares o las autoridades del área social de los municipios.
En nuestro país, el decreto 415/06 que reglamenta la ley N° 26.061 establece en su artículo 13 la gratuidad del otorgamiento del primer DNI a todos los niños nacidos en el territorio nacional.
Pero la cuestión no es solo económica, sino de una pobreza de carácter cultural que requiere de asistencia para poder acceder al derecho humano más importante, el derecho a la identidad.
Podemos decir que la pobreza y la marginalidad, y la falta de una decisión político-administrativa que comprenda la problemática, son en definitiva la principal causa de los indocumentados.
En la Argentina se habla de los derechos humanos con una visión que hace eje en el pasado sangriento de la dictadura, pero hay una agenda de los derechos humanos que nadie toca.
Aún los indocumentados no forman parte de la agenda de las autoridades públicas en ningún orden, los partidos políticos no hacen campaña con el tema de los indocumentados y las ONG que trabajan en la pobreza destinan sus esfuerzos por otro tipo de reivindicaciones. En fin, son personas que viven como NN sus vidas ante el desconocimiento general.
En la Argentina se habla de los derechos humanos con una visión que hace eje en el pasado sangriento de la dictadura, pero hay una agenda de los derechos humanos que nadie toca y es la que de verdad duele, una agenda a la que es difícil de abordar porque nos toca ahora y no en un pasado lejano, que con el resultado puesto uno puede opinar fácilmente cómo deberían haber jugado cada uno.
Los indocumentados son hoy y son ahora el problema primario de los derechos humanos. El derecho a la identidad, sin el cual los derechos en general se vuelven declamatorios, es la nueva agenda de los derechos humanos por la cual debemos luchar.
Hacer visible esta realidad, es el comienzo necesario para poder solucionar y debatir sobre como podemos erradicar este flagelo.
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