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Investigadores y becarios del Conicet radicados en Necochea estudian, desde el Área de Arquelogía de la Municipalidad, la forma de organización social de las primeras ocupaciones en las sierras de Lobería
Por Julieta Moreno
Redacción
A partir de restos de animales, herramientas de piedra, morteros y diferentes piezas halladas en las sierras de Lobería, antropólogos pertenecientes al área de Arqueología de la Municipalidad, pudieron establecer que las ocupaciones más tempranas en la zona se produjeron hace 12 mil años y que, con el correr de los años, estos primeros pobladores que eran nómades, cazadores y recolectores, volvieron a los mismos lugares, una y otra vez, hasta la conquista española, hace más de 500 años.
Dichas investigaciones arqueológicas, financiadas por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y por la Agencia Nacional de Promoción de Ciencia y Técnica, se están llevando a cabo en el marco del Área de Arqueología que funciona en las instalaciones de la Dirección de Cultura municipal.
Con la coordinación de la licenciada Nora Flegenheimer, tres jóvenes antropólogos llevan adelante una investigación en las Sierras de Lobería donde tratan de establecer cómo vivían los primeros pobladores, sus costumbres, las formas de organización y, si el registro material así lo permite, conocer algo del mundo de las ideas de aquellos hombres.
Los inicios de
la investigación
El área de Arqueología y Antropología dependiente de la Dirección de Cultura y Educación de la Municipalidad, se generó en torno a las investigaciones iniciadas por la licenciada Nora Flegenheimer y el doctor Ricardo Guichón, investigadores del Conicet.
En los últimos años se incorporaron al área Natalia Mazzía, Celeste Weitzel y Mariano Colombo, tres jóvenes antropólogos becarios del Conicet, que están realizando sus doctorados. Además desde el año pasado, Madalen Dabadíe, alumna del Colegio Nuestra Señora del Rosario realiza una pasantía con los investigadores.
“Desde la década del ochenta mi trabajo específico se centró en las ocupaciones más tempranas del ambiente de las sierras de Lobería, una investigación ligada a los primeros pobladores de América en la zona”, explicó la investigadora Nora Flegenheimer, detallando que “mi interés se centró en cómo esta gente manejaba la piedra para hacer los instrumentos”.
“Hace unos años empezamos a trabajar en las llanuras también hacia la zona de Energía, y a partir de los hallazgos realizados y los análisis posteriores las ocupaciones más antiguas las tenemos fechadas en unos 12 mil años antes del presente”, explicó.
Los becarios que se incorporaron al área continúan con la investigación de Flegenheimer, abordando temas más específicos, para seguir pensando y estudiando la forma de organización de los primeros pobladores de nuestra zona.
Análisis particulares
La antropóloga Natalia Mazzía, becaria del Conicet, investiga desde hace dos años “los lugares qué elegían los pobladores nómades para vivir un tiempo y desarrollar sus actividades de tipo domésticas y la forma en que utilizaban el espacio”.
Por otro lado, en una escala más amplia intenta pensar en el paisaje de las sierras donde están ubicados cada uno de los sitios arqueológicos, dónde se sabe que estuvieron los cazadores recolectores. De esta manera, la idea es reconstruir las posibles rutas de comunicación entre los distintos sitios.
“Yo quiero llegar a armar las relaciones de las personas en el pasado con el espacio en el que vivían y cómo aprovechaban ese espacio”, explicó la antropóloga.
Por su parte, Mariano Colombo, comenzó su investigación en abril de este año en el sistema serrano de Tandilia, que atraviesa los partidos de Lobería, Tandil, Benito Juárez y Necochea.
Su estudio está centrado en la búsqueda de las canteras específicas de dónde los primeros pobladores extrajeron las piedras para hacer sus herramientas.
“Es un tipo especial de piedra que sabemos que aflora en esa zona, pero no sabemos con exactitud donde están los sitios”, explicó Colombo, al tiempo que detalló que “lo que sí sabemos es hacia donde las trasladaban porque hay piedras en toda la costa marina de Necochea, Monte Hermoso y también en el norte de la Provincia, en el área del Río de La Plata y del Río Salado”.
El antropólogo explicó que están realizando un trabajo de investigación extensivo en el ambiente para ubicar las canteras y de ser posible, una vez encontradas, se tratará de entender el modo en que extraían las piedras.
Por último Celeste Weitzel, la tercera de las becarias investiga la forma en que se rompieron las herramientas de piedra utilizadas.
Sin restos humanos
A partir de las investigaciones realizadas, se estableció que las ocupaciones más tempranas datan de 12 mil años antes del presente, algo que se pudo establecer a partir de herramientas de piedras halladas, morteros, y restos de guanaco que comían los cazadores recolectores. Sin embargo, en las sierras de Lobería no se han hallado restos humanos hasta el momento de aquellos primeros pobladores.
Al respecto, Flehenheimer, dijo que “sobre este tema, los arqueólogos tenemos una discusión porque no estamos encontrando los esqueletos de hace 10 mil o 12 mil años, no sabemos si es porque no encontramos los lugares específicos o porque tenían alguna práctica mortuoria concreta que desconocemos”.
Por su parte, Mariano Colombo dijo que “en el marco de otra investigación llevada a cabo en Cristiano Muerto se encontraron entierros múltiples con varios esqueletos que tenían alrededor de 2.500 años”, mientras en Arroyo Seco, Tres Arroyos, también se hallaron restos humanos que databan en 7.000 años.
Sin embargo, más allá de que no fueron hallados, hasta el momento, los restos humanos, existe un amplio registro material que permite entender la forma de organización de estos primeros pobladores de la zona hace 12 mil años e indicios “importantes” que hablan de un “mundo rico a nivel simbólico”.
Mundo de las ideas
“En cuanto a lo tecnológico se puede pensar que eran sociedades simples pero no son simples cuando uno se refiere a la cosmovisión, al mundo de las ideas, de las leyendas”, detalló Flegenheimer.
“Hay cuestiones dentro de la vida de los primeros pobladores que tenían valor simbólico como ser el color de la piedra que estaban usando, distinto a nosotros que no somos conscientes de la carga simbólica que le damos a las herramientas”, y agregó que “en cambio en el mundo de los cazadores recolectores las cosas tienen un significado y lo hemos podido vislumbrar en estos restos hallados de hace 10 mil años”, aunque aclaró que todavía esos significados no se han podido interpretar.
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