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Hay más deudores en tarjetas de crédito y en los préstamos personales
La inflación, que ha erosionado los ingresos reales, y la expansión de las tarjetas de crédito y préstamos personales a los segmentos socioeconómicos bajos, dan como resultado un incremento de los índices de morosidad del orden del 11 por ciento. Por este motivo se está advirtiendo que los deudores han visto deteriorada su capacidad de pago.
Si bien el índice se encuentra en niveles menores a los históricos del mercado, la morosidad standard es del 3-4 por ciento, por lo que el salto se constituye en una señal de alarma.
La cantidad de préstamos destinados a financiar el consumo viene creciendo ininterrumpidamente mientras florecieron las compañías que ofrecen préstamos personales y tarjetas de crédito, en línea con un aumento del consumo, que contribuyó en un 63 por ciento al crecimiento de la economía desde 2003, según un informe de la consultora Deloitte.
La fuerte competencia entre las entidades crediticias dio como resultado una reducción de las tasas de interés que benefició a los consumidores.
Fragilidad
Sin embargo, se subrayó que "el salario real comenzó a mostrar fragilidad a partir de marzo y el ingreso disponible esperado, medido a través de la confianza de los consumidores se viene contrayendo desde julio pasado".
Por lo que la erosión en los ingresos reales cambia las prioridades desde el pago de la tarjeta de crédito al pago de los gastos de subsistencia.
Otras de las causas del aumento de la morosidad es que las empresas proveedoras de préstamos exigen bajos requisitos para la emisión de nuevos plásticos.
"No hay una evaluación crediticia profesional", se aseguró.
Se otorgan créditos a sola firma, con sólo presentar el DNI o el recibo de sueldo, sin verificación de domicilio, por correo y se toma el teléfono celular como elemento de contacto cuando la rotación de celulares es marcada, lo que aumenta la probabilidad de incumplimiento.
Adicionalmente, el uso de los fideicomisos financieros con oferta pública sirvió de catalizador para el desarrollo del crédito, por ejemplo, al financiar a los comercios que venden electrodomésticos.
Por esta razón se sugiere seguir cómo los cambios en las carteras se reflejarán en el desempeño de los fideicomisos, aunque se confirma que no se verán afectados en gran medida gracias a los diversos tipos de protecciones crediticias con que cuentan, tales como:
*El grado de subordinación de los títulos de la deuda para absorber potenciales pérdidas
* Los diferenciales positivos de tasas y fondos de reserva para descalces financieros momentáneos.
Se considera que a corto plazo no se ven demasiadas inconsistencias en las variables económicas, para entenderse que, pese a que la morosidad mantiene una tendencia alcista, se debe, en parte, al ingreso de todos los sectores de la sociedad al consumo financiado.
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