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Construidas en los 60, presentan trazas no acordes al creciente transporte de la producción agropecuaria.
Distintos accidentes ocurridos en los últimos meses han agitado la preocupación que desde hace largo tiempo vienen exponiendo distintos sectores, acerca del deteriorado estado que presenta la mayoría de las rutas que confluyen en nuestra ciudad, las que por falta de mantenimiento se han tornado sumamente precarias y peligrosas para el tránsito.
Teniendo en cuenta que estas rutas son las vías por las cuales una múltiple flota de camiones conduce a Puerto Quequén la producción agropecuaria de una vasta región, y que en su mayoría fueron construidas en la década del 60, sus cintas asfálticas resultan hoy angostas, con el agravante que el paso del tiempo las fue deteriorando.
El problema existe en varios tramos de las rutas provinciales 86 (une Necochea con Benito Juárez), 88 (vincula a Necochea con Mar del Plata) y 55 (conduce desde nuestra ciudad a Balcarce), resultando la excepción el buen estado que presentan las rutas 227 (Necochea-Lobería), reconstruida en 2004 y la 228 (une nuestro medio con Tres Arroyos), en este caso por tratarse de una ruta nacional y contar con constante mantenimiento.
Reclamo reiterado
Las quejas y preocupación no son exclusividad de los necochenses. Por caso, el dirigente de la Sociedad Rural de Mar del Plata, Carlos Cerboni, dio cuenta al diario La Capital que "a medida que en los últimos años la cosecha se fue haciendo cada vez más grande, el movimiento de los camiones que acarrean los granos obviamente se incrementó y las rutas de nuestra zona resultan tan desastrosas como peligrosas”.
Consultado por Ecos Diarios, el jefe técnico de la Zona XII de Vialidad Provincia, con sede en Necochea, Ricardo García Blasco, acotó que “además del tránsito, que se ha multiplicado en las últimas décadas, en la rotura de los caminos incide el hecho de que muchos camiones transitan con cargas muy superiores a las reglamentarias. Si se tiene en cuenta que el pavimento asfáltico pierde elasticidad con el paso del tiempo, es lógico que se rompa. Lamentablemente no hay un control metódico sobre este problema y a pesar de que desde nuestra Dirección lo hemos denunciado en forma reiterada, no se han tomado medidas al respecto”.
Por su parte, el marplatense Cerboni sentenció: "Las rutas tienen 50 años de atraso. En su mayoría fueron construidas cuando casi todo era distinto: la producción agraria era otra, había ferrocarriles útiles y los camiones eran mucho más lentos y soportaban menos peso que ahora".
Desde el sector de los transportistas tampoco se ocultan las críticas. "Ya que apuestan a un modelo económico en el que los granos son los grandes protagonistas, que por lo menos inviertan en infraestructura para que las cargas puedan llegar a los puertos", reflexionaron fuentes que prefirieron mantenerse en el anonimato.
Baches, rajaduras, desniveles y falta de pintura de demarcación y una adecuada señalización constituyen algunas de las anomalías de las actuales rutas zonales, transformándose en motivo de reiterados accidentes, muchos de ellos fatales.
Por ahora, una promesa
Por tratarse de una de las vías más utilizadas en la región, la ruta 88 está en el foco de atención de muchos, por su mal estado y pese a que el actual gobernador de la Provincia, Daniel Scioli, ha prometido en más de una ocasión la construcción de una nueva traza, más segura y ancha, la realidad es que el camino cada vez está más deteriorado y el plan de bacheo que se ha instrumentado por estos días (luego de más de un año de haber sido solicitado) en un tramo de 44 kilómetros, es para muchos como pretender recuperar a un enfermo grave brindándole un analgésico.
“Seguimos sin ningún tipo de novedades…”, se limitó a decir el secretario de Obras Públicas de al comuna, Roberto Taurian, tras la requisitoria de Ecos Diarios sobre la ruta 88.
Vinculado a la falta de respuestas, Cerboni comentó que “esta situación viene siendo denunciada desde hace años por las distintas entidades que nuclean al campo, como la Sociedad Rural Argentina o Carbap. "En el último tiempo hemos apoyado proyectos de distinta envergadura, tanto para mejorar el sistema vial como para ampliar el sistema ferroviario, pero ninguno se concretó". Luego afirmó que “volveremos a exigir a los gobiernos -tanto nacional como provincial- que tomen este tema como una prioridad: hay mucho en juego, no solamente desde lo económico sino también desde lo humano".
Aunque parece ilusorio, teniendo en cuenta la realidad económica de la Provincia, todos coinciden en que la solución es construir autopistas, ya que “durante la época de la cosecha, cuando la flota de camiones en tránsito se duplica y hasta triplica, no hay espacio para nada. Y si el camionero no tiene suficiente práctica o habilidad, se pueden producir accidentes".
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