|
Este barco que alberga más 4000 libros vino a Necochea como parte de su gira mundial
A mediados de octubre de 1993 ya se anunciaba la llegada a Puerto Quequén del Logos II, la biblioteca flotante más grande del mundo.
El buque venía desarrollando un itinerario por distintos puertos de nuestro país y su arribo a nuestra estación marítima estaba prevista para el 4 de enero de 1994. Permanecería aquí hasta el 25 del mismo mes para luego continuar viaje hacia Mar del Plata.
La tripulación en ese momento estaba compuesta por 200 personas, provenientes de 43 naciones que formaban parte de una experiencia denominada “Movilización Cristiana”, se agrupaban pentecostales, evangelistas, bautistas y protestantes. En ese viaje se hallaban a bordo 9 argentinos. Entre los tripulantes había ingenieros, maestros, músicos, y un médico.
Logos II visitó hasta la actualidad las ciudades portuarias de todo el mundo, cumpliendo sus objetivos de suministrar recursos vitales de literatura, el fomento entre las culturas, la formación de los jóvenes de forma más eficaz a la vida y de servicios, la promoción de una mayor concienciación a escala mundial, ofreciendo ayuda práctica y compartir un mensaje de esperanza en Dios cuando hay oportunidad. Los interesados en sumarse al proyecto deben tener entre 18 y 35 años y hablar inglés a la perfección.
La llegada de este buque a nuestra ciudad despertó mucha curiosidad porque en su interior transportaba nada menos que 4.000 textos de diferentes temáticas y en los más diversos idiomas. Aunque predominaban los libros en español, el visitante podía hallar
La compañía Educational Book Exhibits, una organización privada caritativa, sin fines de lucro, registrada en el Reino Unido, adquirió el buque el 21 de octubre de 1988, y le dio su nuevo nombre, Logos II.
libros de géneros científicos, literarios, de idiomas, religiosos. También se podía encontrar material didáctico para escolares, de deportes o de computación. A lo largo de tantos años de viaje por diferentes puertos del mundo el libro más pedido y vendido ha sido la Biblia. Precisamente los ingresos por la venta de libros, sumados a los donativos permitían y permiten la continuidad de la obra.
Para recordar
El nombre original de la embarcación era Antonio Lázaro SA. Fue construida por Unión Naval de Levante SA, Valencia, España, en 1968, y era propiedad de la Compañía Trasmediterránea. El barco fue diseñado para operar un servicio de trasbordador a Marruecos, que transportaba 400 personas en cubierta y 200 pasajeros de clase. También había una bodega de carga hacia delante y puertas laterales para la carga de los vehículos. Posteriormente, navegó entre España y los territorios españoles en África del Norte.
La compañía Educational Book Exhibits, una organización privada caritativa, sin fines de lucro, registrada en el Reino Unido, adquirió el buque el 21 de octubre de 1988, y le dio su nuevo nombre, Logos II. A la nave de 106,3 metros de eslora y 16,30 m.. de manga se le efectuaron extensas renovaciones y mejoras para prepararla para el futuro servicio, fomentar el intercambio cultural y remplazar al barco pionero.
El primer barco, el Logos, fue adquirido en 1970. Durante un período de 17 años, más de siete millones de visitantes llegaron al Logos en los 256 puertos que hizo escala en 102 países. En 1988, Logos encalló en las rocas frente al Canal de Beagle, pero no se perdió ni un solo tripulante. Más tarde, ese mismo año, el antiguo Antonio Lázaro se convirtió en Logos II.
La iniciativa no persigue fines de lucro, la organización, cuenta con sede en Msbach, Alemania y en tres ciudades de Inglaterra. A bordo sólo algunos de los integrantes de la tripulación viajan durante un período mayor que los voluntarios, tal el caso del capitán y el director del programa.
Trabajo voluntario
El barco en sí mismo es como una miniciudad flotante, cuenta además de las comodidades básicas para los tripulantes, una imprenta, consultorio médico, panadería y hasta un jardín de infantes al que concurren los niños que navegan con sus madres.
El Logos II posee dos auditorios con capacidad para 420 y 150 personas,
A su llegada a la margen Necochea de nuestro Puerto, se efectuó una ceremonia de apertura de esa maravillosa librería flotante a la que asistieron los tripulantes del barco e invitados especiales
respectivamente y en cada puerto que amarra brinda conferencias y charlas de temas específicos par fomentar el intercambio cultural con la región visitada.
Los voluntarios cumplían tareas de ocho horas ya sea en la cocina, sala de máquinas o cocina, explicó en la oportunidad Ruth Bergmann, asistente del director de programación.
Agregó que entre ellos dialogaban en inglés aunque se hablaba también en español porque había muchos sudamericanos, como ella, que era de nacionalidad uruguaya.
En aquella oportunidad, en 1994, el Logos II llevaba visitados 70 países de todo el mundo, en la actualidad ese número llega a 82 y ha recibido a más de 10 millones de personas.
A su llegada a la margen Necochea de nuestro Puerto, se efectuó una ceremonia de apertura de esa maravillosa librería flotante a la que asistieron los tripulantes del barco e invitados especiales para, al día siguiente, 6 de enero, habilitar la muestra al público. Aquella fue la primera vez que barco estuvo surto en nuestro puerto y procedía de Puerto Madryn. A bordo se podían hallar personas de las más diversas nacionalidades, el capitán era sueco; el primer oficial, coreano y el segundo oficial, jordano. El jefe de la sala de máquinas procedía de la India; el primer ingeniero era finlandés, el segundo de Gran Bretaña y el restante de Escocia.
Con esto quedaba cumplido uno de los propósitos de la iniciativa del Logos II, “demostrar Que se puede vivir en un lugar pequeño, como un barco, con gente de distintas naciones, culturas, razas, enfrentando los problemas cuando se producen y no escapar de ellos”.
|