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Aunque tuvo que sufrir, Rivadavia puso ganar |
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08 febrero 2010 11:45 |
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Agónico, pero merecido, fue el primer triunfo de Rivadavia en este Torneo del Interior tan esquivo que lo vio superar anoche a Villa Aguirre de Tandil por 2 a 1, merced, en gran parte, una sobresaliente tarea de Carlos Parisey en la primera mitad del juego.
El decano se puso en ventaja por dos goles antes de la media hora, pero sufrió la irresponsable expulsión de Cedrez y debió batallar en el complemento para sostener una victoria que sólo aseguró recién en el pitazo final para mantener sus ilusiones de avanzar de ronda.
La primera jugada de riesgo fue a los 12’, luego de que Parisey ganara dos veces trabando el balón entre la defensa para habilitar a Vázquez quien echó un centro preciso que no pudo conectar de arremetida Juan Coria. Asomaba otra noche con el arco negado para el decano, pero sin embargo, la esperada contundencia llegó pocos minutos después: a los 16’, tras un pelotazo lejano, Rossi falló en el cierre y le dejó la pelota boyando en el área a Parisey para que éste definiera con un toque bajo el arco ante la desesperada salida de Irureta. Ocho minutos después, otro error de Villa Aguirre le daba a Rivadavia un gol. En una jugada que nació en los pies de Armentía, Vazquez desbordó pero Cuvillier ganó en el cierre. El volante falló en el despeje y le dejó el balón servido a Juan Coria que enganchó con categoría para definir al segundo palo del guardameta del elenco tandilense.
El 2 a 0 parecía demasiado, pero el local lo justificó con la prestancia de De la Vega por la punta derecha, la movilidad de Coria y una defensa que no pasó sobresaltos.
Cuando se moría el primer tiempo, el ingresado Cedrez golpeó a Cuvillier en el área y a instancias del línea, el juez dejó con diez al decano. Villa Aguirre aprovechó esa ventaja y arrinconó a un rival que perdió la pelota y sólo intentaba con alguna contra aislada. Los ingresos de Villar y Cerfoglia inclinaron la cancha hacia Armentía, pero a pesar de tener el balón a los tandilenses les costaba ser claros y chocaban constantemente con la seguridad de arquero y la defensa.
Recién a los 39´, tras una buena jugada de Cuvillier por derecha, Cerfoglia pudo quebrar el arco rival con un toque entrando por el segundo palo.
La desesperación dominó los segundos finales, en el local por no dejar escapar el primer triunfo y Villa Aguirre porque empujaba hacia el empate. Rivadavia logró defenderse con uñas y dientes y a pesar de algún sofocón entre tantos centros que tiró el rival, llegó al cierre con el esperado grito ganador. ///
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