|
|
Destruyeron 200 kilos de lácteos |
|
|
|
08 febrero 2010 08:48 |
A raíz de no presentar la temperatura adecuada en las heladeras, fueron destruidos 200 kilogramos de lácteos en un supermercado ubicado en la calle 38 de nuestra ciudad. La irregularidad fue detectada por inspectores de la Dirección de Higiene y Bromatología de la Municipalidad, en el marco de los operativos que viene llevando a cabo esta dependencia durante esta temporada veraniega.
La mayoría de los lácteos en cuestión eran envases de yogures, según se informó en el área a cargo de Juan Antonio Betbeder.
Controles diarios
El personal municipal controla cotidianamente las heladeras para que tengan el frío suficiente para la correcta conservación de los productos.
De acuerdo con lo establecido, en enero fueron decomisados y destruidos 1.300 kilogramos de lácteos por la mencionada razón, así como también se hizo lo propio con 4.170 kilos de carne; 190 kilos de productos de almacén y 70 kilos de comida preparada.
En este accionar, en el primer mes de 2009 se labraron 30 infracciones y se concretó una clausura de un local.
Los productos decomisados fueron donados al Centro de Ayuda al Animal (CAAN), previa autorización del Juzgado de Faltas, donde se instruyen las actuaciones contravencionales por las irregularidades constatadas.
Es habitual que los inspectores de Higiene y Bromatología recorran los establecimientos en horas de la mañana, antes que se abran las puertas al público, para verificar si el frío de los lácteos y alimentos en general es el correcto.
Cadena de frío
Se advirtió que es riesgoso que un alimento pierda frío primero y luego se lo vuelva a enfriar en la heladera o freezer. En ese período intermedio se produce un desarrollo bacteriano muy perjudicial, que no se evita con la nueva refrigeración o congelación.
Es muy común que ocurra en alimentos frescos, como los lácteos (leche, yogur) que están en góndolas a 5º C y en el traslado hasta el hogar, si van en el baúl del auto, viajan a temperaturas ambientales, según la estación del año, hasta 40º C en más. Lo mismo ocurre con los congelados (pollos, hamburguesas) que se descongelan y al llegar al hogar se congelan nuevamente.
Para mantener la cadena de frío se aconseja que no se compren productos que hayan sido descongelados en góndola. Conviene que, al adquirir los productos en el comercio, se adquiera primero los alimentos que no requieran frío. Luego, al finalizar las compras, se retiren los alimentos frescos y congelados y se agrupen en el carro del supermercado de modo de mantener lo más baja posible la temperatura, utilizando igual procedimiento al colocar los alimentos en las bolsas al pasar por caja.
|
|
|
|
|
|
|
|