El plazo para que los afiliados al sistema de capitalización que administran las AFJP puedan volver al sistema de jubilación estatal de reparto vencerá mañana. Según datos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), al 13 de este mes, 1.170.984 personas habían bajado el formulario de Internet para pedir el traspaso (para más información se puede consultar en www.opcionjubilatoria.gov.ar ). De todas maneras, el trámite se completa cuando se envía la planilla impresa a la Anses por medio del Correo Argentino o por OCA.
En tanto en Necochea, al 23 de este mes, los datos señalaban que 1.572 necochenses habían optado por el traspaso de su jubilación del sistema de capitalización (AFJP) al de reparto o estatal. De ellos 820 son hombres y 752 mujeres.
Los interesados deben tener en cuenta que, una vez vencido el plazo hoy a las 14, la posibilidad de pasar del sistema de capitalización al de reparto sólo podrá concretarse dentro de cinco años.
La novedad es la posibilidad de ir de capitalización a reparto, ya que el camino inverso siempre estuvo habilitado. Más allá de que un sistema -reparto- sea gestionado por el Estado, y el otro -capitalización-, por un grupo de administradoras que compiten entre sí, hay diferencias esenciales en el funcionamiento de uno y otro.
Las diferencias
Entre las diferencias se puede consignar el beneficio jubilatorio: el Estado paga una prestación básica universal a los afiliados de ambos sistemas. En capitalización se suma la "jubilación ordinaria", que surge del monto ahorrado y se calcula según la esperanza de vida en el momento del retiro.
En reparto, se estima el haber multiplicando por la cantidad de años aportados el 1,5 por ciento del salario promedio de los últimos 10 años en los que se hayan hecho aportes. Si bien la ley ordena actualizar el monto de esos salarios para no afectar el haber inicial, en la práctica no se está haciendo.
Otra diferencia es el destino del aporte: en capitalización el dinero va a una cuenta que es propiedad del trabajador, heredable en caso de fallecimiento; las AFJP descuentan del aporte un monto equivalente al 1% del salario bruto en concepto de comisión. En reparto, los aportes van a un fondo común y no existe un costo explícito del sistema.
Forma de ajuste
En capitalización existen dos modalidades para cobrar la jubilación. Una es el retiro de fondos programado, que consiste en dejar depositado el ahorro en la AFJP, y ésta pagará mensualmente una prestación, que no se fija en pesos, sino en una cantidad de cuotas partes en las que se divide el fondo y cuyo valor se mueve, según la rentabilidad obtenida por las inversiones de la administradora; eso determina un ajuste automático de la parte de la jubilación que corresponde a lo capitalizado, según un resultado financiero que, en el último año, fue del 14,7 por ciento.
Otra modalidad es comprar una renta vitalicia en una compañía de seguros de retiro, y en este caso el ajuste se hace, según una tasa mínima regulada por el Estado.
En el régimen de reparto no se está aplicando un mecanismo de movilidad: en los últimos años, el Gobierno dio a las jubilaciones más bajas aumentos significativos, muy por encima de los otorgados a las prestaciones medias y altas, que perdieron poder adquisitivo.
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