cargando...
Volvió el doble comando | Ecos Diarios
Volvió el doble comando Imprimir E-Mail
13 abril 2008 12:11

La impronta de Néstor Kirchner resulta inocultable en la administración de su esposa Cristina

Por Hugo E. Grimaldi

Agencia DYN

Los jóvenes de "La Cámpora" se fueron de boca y han llamado públicamente a Máximo Kirchner, "el hijo del presidente". La agrupación de militantes kirchneristas, que durante la semana se dedicó a hostigar al Grupo Clarín y a criticar a la prensa, probablemente patinó en el inconsciente a la hora de describir los liderazgos familiares o quizás ha repetido lo que dice su desactualizada página de Internet.

Por su parte, Néstor, el "pater familiae", aplicado a rearmar el Partido Justicialista y recluido en Puerto Madero mientras voces sibilinas hablaban de "doble comando" o de "gobierno paralelo", reapareció en la semana después de cuatro meses sin alocuciones públicas y se declaró, antes que general, "soldado de la causa nacional de apoyo a Cristina".

Ni tanto ni tan poco, ni lo más ni lo menos en materia de operatividad, ya que más allá de alguna estrategia circunstancial de división de roles, ambas cabezas parecen representar una unidad y funcionar por la lógica de los complementos. En todo caso, el matrimonio ha visto con singular preocupación el deterioro de la imagen pública de la presidenta y se ha empeñado en remontarla, aunque el tiempo dirá si de la mejor manera.

Lo que Néstor Kirchner no ha declinado nunca es su vocación de ser el ministro de Economía de su esposa y en esta materia hay varios temas centrales en los cuales su impronta no se discute, ya que baja líneas a diario: el superávit fiscal, el nunca más al FMI, privilegiar el consumo y mantener bajos los índices inflacionarios, para que no se note que ha aumentado la pobreza. Y todo ello, a como hubiere lugar.

El aumento a las retenciones fue un capítulo más de esta obsesión de mantener los números en negro, después del desquicio que sufrió el gasto durante 2007. Los Kirchner le pidieron a Martín Lousteau una solución técnica y el ministro formal, quizás para hacer algo de mérito dentro de una estructura donde avanzan los más leales sin que importe tanto su idoneidad, les presentó el menú de las retenciones móviles que, como frutilla ideológica, afectaba a la oligarquía, un bocado más que apetecible para mostrar como envase.

Ninguno imaginó la
reacción monolítica
que tendría el
sector agropecuario

Y ambos la compraron, aunque ninguno nunca imaginó -ni tampoco los dirigentes rurales- la reacción monolítica del campo y la cadena de hechos en dominó que se encadenaron a partir de la generalización del tributo a todos los productores: cacerolazos urbanos, cortes de ruta, desabastecimiento, más inflación, la reaparición de D' Elía, la confrontación con la prensa y el cosquilleo de los gobernadores por la coparticipación. Un nuevo escenario, tras un mes exacto a puro desgaste, con discursos presidenciales de tonos diversos y una incomprensible dilación final.

Este ingreso extra, llegado como Maná del Cielo de la mano de los precios internacionales será el responsable directo de cerrar el bache fiscal que amenazaba con instalarse. todo un alivio. Por eso, la presidenta avisó públicamente, antes de la distendida reunión del viernes con los dirigentes del campo, que las retenciones no están para ser discutidas, más allá de que el próximo lunes se dirá de qué manera se realizarán las compensaciones a los ruralistas pequeños y medianos.

Homenaje al IVA

En este mismo discurso, y para dar a entender que las mismas no son importantes en materia fiscal (8% lo aporta el campo), Cristina acaba de rendirle un homenaje al IVA, el tributo que más rinde: "Un impuesto que pagan todos, los que tienen trabajo, los que no tienen trabajo, los que tienen dinero, los que no lo tienen, porque es lo que cada uno paga cuando compra algo. No importa si tiene trabajo, si tiene vivienda, si tiene seguridad, si tiene escuela… lo paga igual", ha dicho. Otra vez le han fallado los asesores a la presidenta, ya que ha sido muy curioso tamaño panegírico en boca de quien conduce un gobierno de tinte progresista. Lousteau no sólo ha tenido que poner la cara puertas adentro, sino que en estos días está intentando avanzar en un acercamiento con el Club de París, a partir de la mayor colaboración que se está dando con los Estados Unidos, pero definitivamente limitado por la obsesión kirchnerista de eliminar al FMI de cualquier monitoreo. El ministro aclaró también que la Argentina pondrá una segunda condición, ya que no hará ningún pago por adelantado. "Ni lo discutiremos", se envalentonó, aunque nadie lo haya pedido todavía.

Existe un claro
acercamiento con
el gobierno de los
Estados Unidos

Después del periplo presidencial por Francia, donde según la versión oficial no se tocó siquiera el tema del club de países acreedores con el presidente Nicolás Sarkozy, hubo acercamientos con la administración Bush.

En Buenos Aires, con el responsable de América latina del Departamento de Estado, Thomas Shannon, quien visitó a la presidenta, mientras en Washington el ministro de Economía se reunió con el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson. En ambos casos, los funcionarios fueron por la misma senda: prometer y no comprometer.

Shannon lo hizo con algo de buen humor ("Estados Unidos es sólo un miembro de tantos y, claro, nuestra opinión sí tiene peso, pero hay otros pesados") y el jefe de la Tesorería con algo más de realismo ("Fue una buena discusión y alentamos a la Argentina a normalizar su deuda"), aunque los dos dejaron en claro que están dispuestos a colaborar, pero que ello no será fácil, ya que habrá que franquear al menos dos de las inaccesibles cinco reglas del Club, que no tiene estatutos escritos, pero que los 19 miembros acatan a rajatabla. La número tres es muy clara en relación a la necesidad de sumar al Fondo Monetario como auditor de cualquier refinanciación: "la condicionalidad es aportada por la existencia de un programa apropiado sostenido por el FMI", señala sin vueltas. Esta primera limitación tiene un segundo round en la regla dos, lo que explica el sonriente reparo de Shannon y el "todavía hay pasos que cumplir" que expresó para relativizar el asunto: "ninguna decisión puede ser tomada en el Club de París si (la misma) no refleja un consenso de los países acreedores participantes". ¿Estarán dispuestos los EE.UU. a poner la cara por la Argentina? La tan esperada visita de Shannon -una tercera línea gubernamental que siempre estuvo cerca de los Kirchner - dejó, además, un par de perlas para subrayar, que los funcionarios argentinos tuvieron que tragar con edulcorante. En primer lugar, no se privó decir en la Casa de Gobierno que en materia de diálogo bilateral, "el propósito es reanimar un proceso, empezado en los años 90". Luego, y en dos oportunidades, el visitante confundió, al nombrar al país, a la Argentina con Venezuela, un acto fallido que no debería emparentarse con el que protagonizaron los jóvenes amigos de Máximo K, ya que dicen los diplomáticos que, en su ambiente, no hay casualidades.

Un hombre de la Cancillería interpretó ante DyN las menciones que hizo Shannon como un mensaje para resaltar la actitud poco amistosa de Hugo Chávez hacia la Argentina, al nacionalizar la empresa siderúrgica Sidor, de capital mayoritario local (60% del Grupo Techint), a pesar del pedido de que revea su actitud, que le hizo la Presidenta. Aunque el estado venezolano pagará una compensación, la situación no deja de ser hostil y le pone una piedra al romance financiero, comercial y hasta ideológico entre ambos países y probablemente también al deseo del Mercosur de contarlo entre sus socios plenos. El otro tema que es recurrente y al que Néstor Kirchner le dedica buena parte de sus afanes es el de los índices de precios, que convenientemente maquillados han marcado 1,1 % para el mes de marzo. Allí, tiene destinado a otro soldado de la causa, aunque éste de trinchera y bayoneta en ristre: Guillermo Moreno. El secretario de Comercio Interior ha sido defendido enfáticamente por la presidenta frente a los dirigentes rurales, cuando les dijo que "cada uno tiene su función dentro del gobierno y, además, ustedes lo tienen a de Angeli". El principal problema que tiene Lousteau con este contrapeso que tiene que tragarse con dificultad es que, para salvar las papas, él ha preparado una metodología que se da de patadas con el método que utiliza manu militari su teórico subalterno. Moreno tiene una lista de precios fijos, que marca valores arreglados con productores o comercios y a ellas se ata para promediar el Indice, aunque los verdaderos precios circulen por otro lugar.

Esta metodología es la que lo ha llevado a decir al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que la gente tiene la sensación de que los precios suben más, porque compra productos distintos a los que computa el Indec. Una de tres: o la gente es tonta, ya que compra caro, o esos productos baratos se terminan pronto o bien el Indec está equivocado en su modo de proceder.

El Instituto ha sido transparente, al menos, al señalar que el pan que ellos toman para el Indice de Precios al Consumidor cuesta $ 2,88 y que el kilo de asado lo computan a $ 9,82. Entre otros valores, el mundo Indec ha promediado la leche a $ 1,70 el litro, el azúcar a $ 1,72 el kilo, la docena de huevos a $ 3,57 y una botella de cerveza a $ 2,59 todos precios que las amas de casa desconocen en cualquier lugar y zona del país, especialmente en el rubro crítico de alimentos y bebidas. Este mes, además, no se utilizó la posibilidad de señalar los aumentos que se dieron por el desabastecimiento del campo, ya que arbitrariamente se asimiló la situación a una catástrofe que, al pasar, iba a mandar los valores para atrás.

En este aspecto, Lousteau también se vuelve de los EE.UU. con las orejas bien coloradas, ya que desde los organismos se le ha recriminado por la situación, aunque el FMI haya usado para sus proyecciones las estadísticas oficiales, pese a que puso una nota metodológica sobre las mediciones discordantes del sector privado. También le han pedido que ponga a funcionar todas las herramientas macro de la ortodoxia para enfriar la economía y el ministro ha tenido seguramente que explicar, sin nombrar a Néstor Kirchner, que la Argentina es soberana en sus decisiones de política económica y que ha decidido estrellarse contra los acantilados.

 

Disponible

(Precios orientativos de ayer por ton. al 2/12)

Trigo Quequén ctdo. $

390,00

Trigo Dársena ctdo. $

400,30

Girasol Quequén ctdo. $

580,00

Girasol Dársena ctdo. $

600,00

Girasol B. Blanca ctdo. $

580,00

Maíz Quequén ctdo. $

a/c

Maíz Darsena ctdo. $

s/c

Maíz Rosario ctdo. $

267,00

Maíz B. Blanca ctdo. $

s/c

Soja Quequén ctdo. $

660,00

Soja Rosario ctdo. $

690,00

Necochenses en Facebook
Ex alumnos del Colegio Nacional, chicos del Instituto Humboldt, fanáticos del Club Náutico, floggers y antifloggers, centenares y tal vez miles de adolescentes, jóvenes y no t...
En la escuela
Natalia, María, Emma y Marina
Libre Dance y las nuevas tendencias
Durante los últimos meses, el grupo Libre Dance ha recibido varias distinciones y representado de la mejor manera a la localidad de La Dulce en toda la región. Pero el prestigio ganado p...
Una tarde con amigas
Ana, Roo, Maru y Marita
Una tarde de verano en el centro
JULIAN, DANILA, FLORENCIA Y TAMARA
Mica y Sele en nuestro flog
Mica y Sele
Una tarde en el centro
Cami, Cacu, Lucho y Juan Cruz
Un proyecto contra las adicciones
Alumnos del 3º año polimodal del Colegio Cavagnaro trabajan en un proyecto de prevención de las adicciones con la orientación de profesionales del Centro de Prevenció...
Tres para la foto
Mica, Carito y Maru
Bellezas adolescentes
Mica y Maru

Ingreso

Login





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Generado en 11,13786 Seg.