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Daniel López piensa unir Comandante Luis Piedra Buena con Capital Federal caminando y llevando de tiro esta herramienta, como lo hizo “el Vasco de la Carretilla” en 1936
Por Maximiliano Caloni
Redacción

Guillermo Isidoro Larregui Ugarte nació en Pamplona, en noviembre de 1885, pero todos los conocen como “el Vasco de la Carretilla”, ya que en 1936 unió Santa Cruz con Buenos Aires a pie, llevando una carretilla, en un viaje que le demandó 14 meses.
Hoy, emulando a aquel vasco que realizó la prueba para demostrarles a sus amigos que se animaba a unir estos dos puntos del país, Daniel López también se encuentra realizando ese viaje de la misma forma.
López vive en Mar del Plata, donde trabaja en un taller de chapa y pintura del automóvil, junto a su familia (su esposa y 4 hijos). ¿Cómo surgió esta idea? Cuenta que un día estaba en el taller y le llevaron un recorte que hablaba de lo que había realizado Larregui Ugarte y decidió imitarlo.
Este no es el primer viaje de este tipo que realiza López, que pertenece a la agrupación Crotos Libres de Mar del Plata. Esta entidad, que realiza caminatas por todo el país ha organizado varias travesías de este tipo, en muchas de las cuales ha participado López.
El comienzo
El marplatense inició el proyecto el 25 de enero, cuando partió en micro hacia la ciudad del Sur argentino para comenzar allí la caminata que le demandará entre dos y tres meses.
El lunes 28 de enero partió caminando desde esa ciudad en compañía de su carretilla y viento frío. En el transcurso de cinco días, recorrió los primeros 120 kilómetros y al atardecer del viernes primero de febrero llegó a puerto San Julián. Las características del camino hicieron que se refugiara a descansar por la noche, a la vera de la ruta nacional 3, protegido por los desniveles de las alcantarillas.
En diálogo con Ecos Diarios, explicó que “hace como un año llegó a mis manos un recorte sobre la historia de Guillermo Larregui, conocido como el vasco de la carretilla, me gustó su historia y me pareció que ese hombre se merecía un homenaje, emulando su proeza”.
“Fue el primer raidista de largo aliento y afrontó caminos de tierra, entre marzo de 1935 y mayo de 1936, una figura excepcional sin ninguna duda” agregó.
Confesó que “no hago el viaje por ninguna promesa, ni para hacer campaña solidaria, simplemente estoy caminando por la memoria de este hombre, porque me gusta”.
“Cada mañana arranco con las primeras luces a eso de las siete y camino hasta después de la cinco de la tarde, en ese tiempo puedo hacer hasta unos 60 kilómetros, me alimento con cereales y jugos mientras estoy en la ruta” relató.
Cuando llega el momento de la pausa, si está cerca de una población busca los fondos de una estación de servicio o un camping; de lo contrario arma la carpa al costado de la misma ruta, si es posible debajo de una alcantarilla.
En la carretilla lleva todo lo necesario, la carpa, ropa, agua potable (“son 30 litros que no me pueden faltar, para higiene y la comida”, acota) y las fotos de los miembros de sus familia.
Hasta abril
“Me gusta mucho caminar y he hecho algunos viajes de mochilero… y cuando te gusta algo, si podés, lo tenés que hacer”, afirma, mientras toma algo en una estación de servicio de la ruta 228, en el ingreso a Necochea.
López explicó que se llevó la carretilla hasta el Sur del país en colectivo y allá la soldó. Si bien ha tenido algunos inconvenientes, busca imitar a Larregui y llegar a Buenos Aires con al menos 2500 kilómetros recorridos a pie.
“Este fin de semana espero estar en Mar del Plata”, asegura, donde parará un par de días y luego continuará hacia la capital del país. “Calculo que para antes del 15 de abril tendría que llegar”, dice entre risas, puntualizando que “el Vasco de la Carretilla tardó 14 meses, así que yo voy a tardar menos”.
“En ese tiempo no había ruta ni nada, por eso ahora es más fácil”, sonríe López.
Consultado al respecto, el marplatense explicó que “sólo paro a la noche, para dormir”, añadiendo que “me quedo en alguna estación de servicio, debajo de algún techo o en un monte”.
La vida de Daniel López parece estar ligada a las caminatas y si bien regresará a su ciudad cuando termine su homenaje al Vasco de la Carretilla, nunca sabe qué puede suceder en más adelante. “Voy a volver a Mar del Plata, para estar con mi familia, pero nunca se sabe… Por ahí salgo para otro lado”, afirma, completando que “estas cosas son así: aparecen, si las querés agarrar lo tenés que hacer…”.
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